MEDIUMNIDAD y CONCENTRACION
Participar en una actividad mediúmnica, me permite observar
que desarrollarla, exige siempre una mínima preparación que consiste en, un claro
conocimiento básico de que está sucediendo y una buena actitud de vida.
Todos tenemos la capacidad de percibir a quienes están
desencarnados, pero pocos tienen una idea precisa y ordenada de que está
sucediendo en esos momentos.
Uno de los temas importantes para un buen desarrollo de la
actividad mediúmnica es, la concentración.
Es semejante a las tareas que emprendemos en forma
individual o en grupo y que al hacerlas deseamos lograr los mejores resultados.
Un tenista en su juego, o un equipo de fútbol durante el
partido, un cocinero, también necesitan estar concentrados en lo que están
haciendo.
La importancia que tiene la concentración, en el momento que
intentamos hacer uso de la capacidad mediumnica, nos conduce de manera obligada
a entender que es la concentración y como deberíamos utilizarla.
Considero que el primer paso será comprender, que uno es un
ser espiritual, que está viviendo por un tiempo limitado la experiencia de
realizar trabajos personales conduciendo la actividad de millones de células,
que la vida continúa también después que el conjunto de células se disgrega,
que podemos comunicarnos con quienes ya pasaron por la misma experiencia de
estar encarnados en este plano físico, y que volvemos al plano espiritual en el
estado mental armonizado o desarmonizado en que nos complacemos.
Si tenemos dudas o temores con referencia al desarrollo de
la actividad mediumnica, la concentración se dificultará mucho porque, nuestra
capacidad de atención estará dirigida hacia las preocupaciones personales en
vez de hacerlo hacia los sucesos espirituales del momento.
Mantener fija la atención a una sola cosa es una de las
bases de la concentración y además silencio interior, o como algunos dicen,
mente en blanco o también podríamos decir, actitud mental pasiva.
En la próxima entrada continuaré desarrollando este
interesante tema, que es la concentración, porque también nos es útil en las
demás actividades de la vida diaria.
MEDIUMNIDAD, UNA ACTITUD PASIVA

Comprender las bases del intercambio mediúmnico, permite
abarcar con el pensamiento todo el proceso de comunicación entre dos planos
espirituales: el de mayor densidad, donde los espíritus encarnan en él para
trabajar por su progreso espiritual como lo estamos haciendo cada uno de nosotros,
y el de menor densidad, que es el lugar de origen de todos los espíritus al
cual a su debido momento volveremos.
Cuando estamos en este universo paralelo de materia más
densa necesitamos hacer uso, para poder comunicar aquello que estamos pensando,
de todo elemento como ser la imagen, el sonido, los olores, los sabores, el
contacto fisico, para que sea captado por los sentidos de aquel a quien
queremos comunicarle algo.
Pero cuando la comunicación se inicia por alguien que está
en el plano espiritual y la dirige a alguien que está en el plano material
denso, la comunicación va a requerir un modo distinto.
La comunicación tendrá que ser de modo que permita
transportar la mayor cantidad de información para que el mensaje pueda ser
entendido.
Surge entonces que las dos mentes que están en situaciones
muy diferentes, deberán relacionarse a través de un medio accesible a ambas
partes, y este modo será: el pensamiento.
El uso del pensamiento como medio de comunicación va a requerir
por parte del receptor, que está en el plano físico, la menor cantidad de
interferencias posibles. Lograr esto exige una actitud mental pasiva, propia de
quien se ocupa más en recibir que en generar pensamientos. Una actitud mental
que comúnmente se le denomina mente en blanco o mente que no esté generando
pensamientos.
Ser médium es ser receptor de lo que una persona que está
desencarnada quiere decirle a otra persona que está encarnada, por eso
comúnmente se dice que: el teléfono solo llama de allá para acá.
LA MEDIUMNIDAD

La actividad mediúmnica ocupó siempre la atención del ser
humano en todas las épocas de la humanidad.
Las personas que se opusieron a su práctica y también a su
estudio, condenaron a todo aquel que incursionase en el fenómeno mediúmnico.
Las personas que, aún con los impedimentos impuestos,
insistieron en conocer de que se trataban dichos fenómenos, pudieron observar
que existía la posibilidad de intercambio entre lo que se llamó el plano
material y el plano espiritual. Además, encontraron evidencias que permitieron
pensar cómo es que la vida continúa después de la desencarnación y comprender
para que venimos a este mundo.
En ambos casos, la noción de que la vida continúa después de
la desencarnación está presente, y que es posible comunicarse con aquellas
personas que ya habían regresado al mundo espiritual.
Pero como toda actividad, que se desee realizar con
responsabilidad, exige entender claramente que se va a hacer, como se debe
hacer, como uno debe estar preparado, con que se estará trabajando, cuales son
los posibles problemas que pueden surgir y como evitarlos, en fin, todo aquello
que permita realizar el trabajo de modo constructivo y sin perjuicio para uno
mismo ni para terceros.
Sin embargo la actividad mediúmnica tiene algo muy complejo,
porque estaremos trabajando con personas en una situación a la que nosotros nos
hemos desacostumbrado. Además estas personas desencarnadas pueden estar en
distintas condiciones emocionales. Encontraremos a quienes tienen una clara
comprensión de su situación espiritual y están realizando diversas actividades.
Pero también encontraremos a quienes no tienen la más mínima idea de que les
está pasando.
El trabajo mediúmnico realizado con prudencia requiere para
empezar tener conciencia de la propia existencia, reconocerse como un ser
espiritual trabajando por el propio crecimiento espiritual y entender que
nuestra vida continúa después que el cuerpo orgánico cesa en su actividad.
MEDIUMNIDAD - poema
Si mis rimas fuesen bellas,
Enorgullecerme de ellas
No está bien,
Pues nunca mías han sido
En realidad: al oído
Me las dicta... ¡no sé quién!
Yo no soy más que el acento
Del arpa que hiere el viento
Veloz,
No soy más que el eco débil,
Ya jubiloso, ya flébil,
De una voz...
Quizás a través de mí,
Van departiendo entre sí,
Dos almas llenas de amor,
En un misterioso estilo,
Y yo no soy más que el hilo
Conductor.
- poema del poeta Amado Nervo de su libro Serenidad (año 1912).
Enorgullecerme de ellas
No está bien,
Pues nunca mías han sido
En realidad: al oído
Me las dicta... ¡no sé quién!
Yo no soy más que el acento
Del arpa que hiere el viento
Veloz,
No soy más que el eco débil,
Ya jubiloso, ya flébil,
De una voz...
Quizás a través de mí,
Van departiendo entre sí,
Dos almas llenas de amor,
En un misterioso estilo,
Y yo no soy más que el hilo
Conductor.
- poema del poeta Amado Nervo de su libro Serenidad (año 1912).
MEDIUM PREPARADO
El trabajo de intermediario, entre el plano físico y el
plano extrafisico o espiritual, tiene también las mismas exigencias que
cualquier otra actividad.
Los requerimientos como la buena salud, la capacitación y la
actitud de vida son esenciales.
Un problema de salud, por más pequeño que sea, genera
interferencia en nuestra capacidad de atención y concentración. Si nuestro
estado anímico está desequilibrado, el sistema inmunológico de nuestro cuerpo
también estará desequilibrado.
La posibilidad de realizar un buen trabajo mediúmnico se
nutre de la observación, de la investigación, de la experiencia, del estudio y
del discernimiento. Es un trabajo constante y que no puede ser delegado.
Es el modo de estar preparado para entender que está pasando
y así decidir por aquello que la situación requiera para generar buenas
consecuencias espirituales, para uno y también para los demás.
Pero lo más importante es la actitud de vida, porque además
de ser el soporte de la buena salud y de la buena capacitación, será el punto
de contacto con quienes desde el plano espiritual desean comunicar algo.
La actitud de vida que tiene como base la conciencia de la
propia existencia como ser espiritual y la necesidad de trabajar
permanentemente para crecer como persona, es la que permite establecer por
sintonía o por afinidad, los contactos con quienes están en el plano espiritual
en mejores condiciones espirituales que uno.
Por la semejanza en ambos casos, podemos relacionar al
trabajo mediúmnico con el trabajo de atención al público desde una ventanilla.
Cuando uno abre esa ventanilla, el público que se acerca puede hacerlo con la
intención de comentar, solicitar, reclamar, quejarse, o discutir por algo. En
una situación así, deberemos saber responder con paciencia, bondad, tolerancia,
firmeza, y con conceptos claros de que hacer y cómo hacer, cuando estamos
frente a quien se está comunicando.
Es así que si se desea realizar un intercambio constructivo
con quienes se encuentran en el plano espiritual se está obligado a tener una
buena preparación emocional, moral, intelectual y física.
SER MEDIUM
Vivir
cada momento de nuestra vida en este mundo a partir de lo que espiritualmente
ya sabemos, y desarrollar un poco más la comprensión de uno mismo, es el motivo
de todas nuestras vivencias cuando venimos a este plano de energías más densas.
Todos tenemos una experiencia anterior que al regresar a
este plano material, permite desde lo que hemos aprendido, colaborar con todas
las formas de vida existentes a nuestro alrededor, y si así lo hacemos o no,
será decisión nuestra.
Aquello que constituye los propios recursos espirituales,
podrán ser escasos comparado con lo que otros han logrado desarrollar, pero aun
así, será nuestro patrimonio espiritual, que podremos utilizar, primero con uno
mismo para luego saberlo hacer con los demás.
Además será fácil observar la falta de comprensión que uno
tiene sobre muchos aspectos referidos a la propia persona y que se reflejan en
la incomprensión de la forma de ser y la actitud de vida de nuestro prójimo.
Ampliar entonces el conocimiento relacionado con uno mismo,
conducirá indefectiblemente a un aprendizaje que está a la altura de nuestras
posibilidades realizarlo, desde que nos despertamos hasta que nos vamos a
dormir.
Pero hay un tema que debemos aprender y recordarlo siempre
porque se refiere a que somos, para que estamos en este mundo y hacia donde nos
dirigimos con las experiencias vividas. Es la materia de estudio más importante
de todas, porque nos permitirá desarrollar las otras sin tantas dificultades.
Es en este momento de nuestro aprendizaje, que como seres
espirituales estamos realizando en este mundo, que surge la mediumnidad, como
una forma de llamar fuertemente nuestra atención hacia nuestra continuidad de
la vida luego que el cuerpo orgánico cesa su actividad.
Al verse obligando a pensar por el hecho de percibir a
quienes se encuentran en el plano espiritual, ya sea viéndolos o escuchándolos,
golpeará la limitada comprensión que se tiene sobre la propia vida como ser
espiritual que uno es.
Es una experiencia exclusivamente personal porque será uno
mismo el que va a ver, escuchar y sentir a quien se esté manifestando desde el
plano espiritual, o como otros prefieren decir, desde el universo paralelo.
Y como todo aprendizaje, se repetirá tantas veces sea
necesario hasta que la propia razón y las propias emociones convaliden la
propia existencia como ser espiritual y por el mismo motivo la continuidad de
la vida después de que el cuerpo deje de funcionar.
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